Etiqueta: Rosa Vanessa Otero

  • El 15 de febrero de 2023 se  presenta en Casa Norberto  «Salmo a la saliva de John Doe». Aquí una reflexión  y muestra del poemario que publico  con Isla Negra en homenaje a los 60 años de «Canto de la locura» de Francisco Matos Paoli.

    El 15 de febrero de 2023 se presenta en Casa Norberto «Salmo a la saliva de John Doe». Aquí una reflexión y muestra del poemario que publico con Isla Negra en homenaje a los 60 años de «Canto de la locura» de Francisco Matos Paoli.

    Plural y transido,
    mi loco garabatea su salida
    mientras yo entro en su celda
    sin comprender
    cómo abrir silencios almendrados
    sea más rudo que romper,
    desde su centro,
    la nula opacidad
    de una camándula;
    cuánto costará al presidiario
    cruzar los dedos
    cuando la muerte ofrezca
    por su prole
    un trébol de cuatro pétalos.
    …Ni por qué peligra mi credo
    en la escritura que blanqueas
    sin extirpar de mis mejillas
    su cáncer de galaxia.

    En Rosa Vanessa Otero, Salmo a la saliva de John Doe, Isla Negra Editores, 2022.

    A veces, la creación poética es la resonancia de una lectura que nos atraviesa el ser con la misma fuerza que lo haría la experiencia. De esos espacios oscuros o difusos en los que lo leído se confunde con lo vivido nace este poemario raro, extrañamente onírico dentro de mi producción que sale en busca de almas gemelas: personas que todavía disfruten de buscarles el filo a las palabras para mirarles todas sus facetas como a una piedra pulida.

    No me arredro ante la empresa de articular una escritura relativamente hermética que pende del frágil hilo de la intertextualidad, ese eje que sostuvo una gran parte de la producción literaria puertorriqueña e hispanoamericana de la generación del ochenta. A ese grupo disperso y poco reconocido en su conjunto, que quedó atrapado entre el setenta y los 2000 casi debí pertenecer, pero no nací a tiempo: mientras que me adelanté por unos años al de los noventa, y es esta una de las razones por las cuales estoy acostumbrada, en poesía, a considerarme una nota en fuga, sin que esto signifique que rechazo las cercanías.

    ¿Por qué escribo esto? Soy consciente acerca de la naturaleza intrínsecamente literaria de este libro, pero también de la intensidad sicológica de su proceso, y me hago cargo de la responsabilidad que acarrea el profanar un monumento poético, que eso debería ser en la poesía puertorriqueña el libro de Francisco Matos Paoli Canto de la locura.

    En realidad, no escogí escribir estos poemas, sino que se me impusieron (por trasnochada parezca esta afirmación) como un ejercicio necesario, no de re escritura (¿para qué y cómo no fracasar en ello?), sino de rumia simbólica y experimentación estética. La locura de Canto da permiso para muchas intervenciones, y la mía no es ensayística, de lo que hay la bibliografía puertorriqueña sobre este poeta.

    En Salmo a la saliva de John Doe no hay crítica, ni historia, ni biografía. Hay signos, símbolos, sombras que resuenan dentro de un palo de lluvia. Así me veo en este libro: como alguien que agita el instrumento antiguo que es el lenguaje y se queda escuchándolo para arrancarle algo que todavía nos hable, por mucho que ese nosotros quede difuso en el presente, y hoy se apalabren de manera muy otra las circunstancias del país-cárcel en el que Matos no fue el único poeta nacionalista preso, pero sí el que cruzó las lindes entre la cordura y la locura más de una vez, a lo que debemos la dolorosa genialidad de sus versos.

    Si quieres, esta es la pintura abstracta de un dolor colectivo demasiado real para ser reproducido desde las concreciones del presente, pero no es una escritura nostálgica. De esto se trata: podremos estar de acuerdo en que el nacionalismo esencialista ya no es posible, como tampoco la poesía está a su servicio; pero sus héroes históricos son de las pocas verdades que sobrevivirán al juicio del futuro -y con todas sus paradojas formidables- Francisco Matos Paoli lo fue de palabra y de obra.

    Alto,
    si te acercas, alto es el muro.
    Bajo capas y capas de piel enmohecida
    la cal prolonga sus trabajos de limpieza.
    Una mano rasga la superficie.
    Sus dedos deletrean cariciosamente
    las nueve letras que sostienen
    un nido incrustado en la parte más carcomida.
    Abajo, entre parches de refuerzo,
    el corazón de las ratas duerme seguro.
    La cárcel quedó sin héroes.
    La muralla sigue erguida, densa.
    Entre madriguera y nido,
    hechura fortuita del sodio,
    algunas grietas abren a cierta transparencia.
    Hoy los reos deambulan fuera
    con sus permisos de cordura provisional
    pegados al pecho. Solamente
    rechazó salida el numerado
    con el factor infinito. Opuesto al mar,
    arranca pellejos de arena, sal y musgo
    a la roca que tragó su carne viva.
    Ya casi logra componer un mapa astral
    que le descubra la relación proporcionalmente inversa
    entre la paz de los roedores de costa
    y el sobresalto fingido de las palomas
    cuando se acerca un celador espontáneo
    del monumento. “¡Alto!”, vocifera.
    Ya no importa.
    El loco se llevó las letras
    a la boca
    a las orejas
    a la entrepierna
    para darles sepultura más digna.
    Alto, mas no inconmensurable, alto es el muro.
    Arriba, los amados elementos en fisión
    exponencialmente liberados, profusos,
    todavía bailan ebrios al toque de tu saliva.
    Ancha y maciza, pero no infranqueable,
    la mole que separa a la ciudad de su destino
    como del oleaje y de la muerte
    ya está medida contra la estatura del hombre
    y su deseo, de la mujer y sus actos.
    Si el pie resbala, cruzará la lengua
    por el ojo de una aguja.
    (…Cuando el nadir
    plisa los ruedos del teorema,
    el ojo es origami de silencio.
    Su soledad deiforme
    sutura al vuelo
    el crisantemo en un hilván.)

    En Rosa Vanessa Otero, Salmo a la saliva de John Doe, Isla Negra Editores, 2022

    La lectura en Casa Norberto

    El 15 de febrero nos espera una lectura poética de Salmo a la Saliva de John Doe por la autora con comentarios por Ebrahím Narváez, poeta y editor, Premio José Gautier Benítez 2021 y la moderación de Carlos Roberto Gómez, efitor y fundador de Editorial Isla Negra. Sobre el poemario, escribe la Dra. Carmen Rivera Villegas, Catedrática en la Universidad e Puerto Rico en Mayagüez:

    Carmen Rivera Villegas

    Habrá firma de libros el día de la presentación. El libro estará disponible para la venta ese día en Casa Norberto y también desde la página web de Editorial Isla Negra.

  • Las 3 voces del aniversario

    Las 3 voces del aniversario

    Año 3 Vuelo 1 Transmisión Especial En Vivo Tercer Aniversario

    Para continuar con la celebración por el tercer aniversario de Alapoesía, que se transmitió en vivo el miércoles 7 de septiembre de 2022, compartimos los perfiles y algunos poemas de los tres participantes que fueron escogidos mediante convocatoria pública. Agradecemos a todas las personas que dijeron sí a este convite, exhortándolas a subscrirse al blog para seguir al tanto de los episodios de la nueva temporada y futuras convocatorias.

    Yarimar Marrero Rodríguez: de la sociología y el periodismo a la poesía

    Yarimar Marero Rodríguez. Foto Jhony De los Santos.

    No todas las personas llegan a la literatura desde las facultades académicas de…literatura, ni es la poesía el primer género en el que publican. Yarimar Marrero Rodríguez es uno de estos casos, ya que viene de una preparación en periodismo por la Universidad de Puerto Rico y una maestría en sociología por la Universidad de La Habana, y sus primeros pasos en la literatura los ha dado en la narativa y el ensayo.

    Recibí con mucha alegría la noticia de que había sido una de los tres poetas seleccionadas en la Convocatoria del tercer aniversario del programa radial Alapoesía. Como egresada de la Facultad de Comunicaciones de la IUPI, que el programa se transmita por Radio Universidad, cobra un matiz especial, se siente como volver a casa. Esa casa donde escribí mis poemas más honestos y donde sentía que podía ser tan libre como el universo de letras me permitieran serlo. Me uno a las felicitaciones  a Rosa Vanessa Otero y a todos los que forman parte del equipo de Alapoesía. Qué la poesía siempre encuentre un lugar donde anidar. 

    Yarimar Marrero

    Entre los logros de Yarimar en otros campos literarios se destacan: el premio internacional de ensayo Pensar a Contracorriente en 2015 por su escrito “La democratización de la comunicación y su relación con los procesos de Integración en América Latina”. Además, obtuvo el premio internacional del IV Concurso Caridad Pineda In Memoriam convocado por la UNEAC en Santiago de Cuba. Varios de sus trabajos han sido premiados en el Certamen Literario de la Universidad Politécnica de Puerto Rico. En el 2017, publicó el libro ecológico infantil El mensaje de Guasá. Ha participado en diversas antologías de poesía, cuento y ensayo. Recientemente publicó su primera novela de ficción histórica ambientada en la Universidad de Puerto Rico, titulada Los secretos de La Torre (Editorial Destellos, 2021). Forma parte de la Asociación Internacional de Poetas y Escritores Hispanos y del PEN de Puerto Rico Internacional. Actualmente, se desempeña como escritora e investigadora.


    Página en blanco

    Por Yarimar Marero Rodríguez

    Frente a la inmensidad blanqueada
    el cursor titila
    la pluma se desangra en tinta
    se parte el grafito
    el carboncillo arde
    Del otro lado mi mano vacila
    aprieta el lápiz
    presiona teclas al azar
    para formar un disparate
    Luego todo empieza
    se borra esa frase
    Jamás ver tanto blanco 
    me había parecido amenazante
    Y aquí estoy;
    temblando ante una promesa que no debí haber hecho
    ¿Qué pensaba cuando le prometí al mundo mi mejor obra de arte?
    Usé signos de exclamación
    ¡quería elevarme!
    Tengo signos de pregunta
    ¿podré entregarme?
    Ni siquiera he escrito una línea;
    punto y aparte
    ¿Qué decir, cómo, por qué?
    La arrogancia de un escritor es delirante
    qué puedo decir yo, que no se haya dicho antes… 
    Entonces mi mano se aferra a un galopar de ideas
    se enlista en la guerra
    se enfunda en verdades
    Escribo de injusticias
    de maltrato y hambre
    de un país desigual
    de pies descalzos
    de una pandemia maldita
    y una colonia asfixiante
    Termino exhausta, vacía
    convertida toda en un millón de frases
    Transfigurada en el papel
    Para ser yo de nuevo
    Para ser más que antes
    Leeré lo que escribí una sola vez antes de borrarlo
    Estoy convencida;
    el papel en blanco es mi bandera de tregua
    el único bastión donde sanarme

    Los poemas que presentó Yarimar para la edición especial de Alapoesía «7+9=3», recalan en la necesidad del ejercicio comunicativo y artístico en tiempos de aislamiento y soledad extremados por el momento histórico vivido durante la pandemia, y el empoderamiento femenino frente a la violencia de género. Más sobre Yarimar Marrero aquí.


    Kique Cubero García: un cineasta zen y filósofo

    Kique Cubero García. Foto suministrada.

    Minimalistas, así son los poemas con los que Kique Cubero García respondió a la convocatoria de Alapoesía. Y no es para extrañarse, ya que al fondo de su persona está la práctica del budismo zen y una preparación académica en filosofía. Pero, curiosamente, Kique viene del cine, especificamente de un campo técnico tan «enredado» y ruidoso como «invisible»: la producción de sonido para documentales.

    Graduado en Filosofía de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, en el 2002, poco después comenzó a trabajar en la TV pública WIPR, canal 6, que le despertó su pasión «por narrar historias nuestras». Allí fue miembro del equipo de producción de la serie documental Zona Franca y de su galardonado documental Vieques en el espejo de Panamá ( ganador de un EMMY) producido por el documentalista Eduardo Aguiar y el periodista Luis Fernando Coss. En el 2007 comenzó estudios de Cine Documental en la Escuela Internacional de Cine y TV en Cuba, graduándose en el 2010 con el documental Un peso más, seleccionado en la competencia de documental del 32 Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, La Habana; mención especial en la X Muestra de Jóvenes Realizadores, La Habana, Cuba; y ganador del león de bronce en la International Student Film Golden Lion Award de la Universidad Nacional de las Artes de Taiwán.

    En el 2010 codirigió junto al cineasta Jean Jean un segmento de la serie documental Ser un Ser Humano, ganadora al mejor largometraje documental en el XIV Festival Ícaro y premiado en la sección Vida Cotidiana y Cambios Sociales del VII Encuentro Hispanoamericano de Cine y Video Documental Independiente Contra el Silencio de Todas las Voces. Fue camarógrafo, investigador y sonidista de Desalambrando, documental que forma parte de la Muestra Itinerante de Cine del Caribe. Ganó el premio Best Cinematography del Rincón International Film Festival por su trabajo en el documental Ser Grande. Ha impartido talleres de video a jóvenes y la niñez para el Taller de Fotoperiodismo, el Instituto de Cultura Puertorriqueña, el Taller Cinemático y a organizaciones comunitarias. Es miembro fundador de la Asociación de Documentalistas de Puerto Rico (AdocPR).

    ¿Y para qué poetas en tiempos de penuria? se pregunta el poeta Hölderlin en la elegía Pan y Vino. Cada programa de Alapoesía da una respuesta a esta pregunta y la lleva respondiendo por tres años. ¡Que sean muchos más! Agradecido de su existencia.

    Kique Cubero
    El sol aunque de noche

    Por Kique Cubero García

                a los hermanos Taviani
    
    El sol anochece
    De reproches y vientos
    La tarde quiere ya el siguiente día
    Entre momento y momento.
    El sol es de noche
    Y la cordillera oscurece su silencio
    La isla ya no pertenece al justo tiempo 
    de la luz que a esta parte acaece.
    El mundo pierde
    Toda su gramática de a poco
    Y brilla lejanamente una lengua
    Sedienta por abrir un pozo.
    El mundo se pierde
    Tras las montañas y el charco hecho lodo.
    Queda él y nadie a leguas
    Buscando en todo
    La verdad en lo que queda.

    Los poemas brevísimos de Kique Cubero entroncan con la tradición oriental, en un formato libre que no imita las formas del haiku o la tanka. Naturaleza y recogimiento interior convergen en un pensamiento sereno y apacible que resulta refrescante no solamente en tiempos tormentosos como el presente, sino que tienen la cualidad de lo que permance.Más sobre Kique Cubero García aquí.


    Ana Marchena: Somos archipiélago en expansión

    Ana Marchena. Foto suministrada.

    En su tercer año, Alapoesía aspira a volar por el Caribe, este lugar danzante al que pertenecemos pero no siempre tenemos en cuenta como conjunto. Ana Marchena, dominicana residente en Puerto Rico desde 1984, aporta con su voz la experiencia del ir y venir o el ten con ten entre las islas antillanas, tanto desde la perspectiva de los sujetos que migran, como desde las confluencias e intercambios del lenguaje.

    Ana proviene de la ciudad de Azua de Compostela, en el suroeste de la República Dominicana. A los 18 años emigró con su madre y sus 3 hermanos a Puerto Rico, en cuya universidad pública completó los grados de bachillerato, maestría y doctorado en educación y lingüística. Su tesis de maestría fue publicada por la Academia Dominicana de la Lengua Española (2012) con el título: La doble negación del español dominicano: la interfaz lingüística, dialectal y social.

    Ha dedicado su vida a la docencia tanto de nivel secundario como universitario. Fue la primera maestra del Sistema de Educación Pública de Puerto Rico en obtener el Certificado Graduado en Lingüística Aplicada al Estudio del Español como Lengua Materna, otorgado por el Programa Graduado de Lingüística de la UPR, programa del cual ha sido profesora adjunta y directora entre 2008 y 2014. En la actualidad es catedrática asociada de la UPRRP y de la UMET, Recinto de Bayamón.

    Se desempeña, además, como Legisladora en el Municipio de Vega Alta, donde preside la Comisión de Educación y Cultura y vicepreside la Comisión de Asuntos de la Mujer; es vicepresidenta de la ONG sin fines de lucro Asociación de Azuanos Residentes en Puerto Rico y dirige el Museo de Arte Dominicano en Puerto Rico y el Comité Pro Pacientes Inmigrantes con Cáncer del Hospital Oncológico Dr. Isaac Martinez Gonzalez de Puerto Rico.

    Regalamos alaversos para felicitar a Alapoesía en su tercer aniversario.

    Ana Marchena

    Varios de sus poemas y cuentos han sido publicados en las antologías Abrazos del Sur del colectivo Canciones sin fronteras que aglutina escritores latinoamericanos. Dos de sus obras fueron reconocidas por el Rector de la Universidad de Puerto Rico, Dr. Carlos Severino dentro del acervo intelectual puertorriqueño en la obra creativa País: Migración (cuento, 2015) y Pasado, Presente y Futuro (poemario, 2014).


    Parasitada

    Por Ana Marchena

    Sentir que la vida se rompe
    Que la piel se resquebraja
    Que te parten en pedazos
    Unos seres invisibles
    Poderosos e insistentes
    Tú los sientes avanzar
    Y cubrir todo tu cuerpo
    De temores
    Se apoderan de la dermis
    De los pies a la cabeza
    Ya invadida
    Aterrada por los ruegos
    En mis oídos
    No resisto
    Y me abandono
    A este destino…
    Lentamente voy mirando
    Cada poro transmutado
    Disfrazado de verdor
    Ahuyenta este dolor
    Que me sostiene
    Engañada
    Creyéndome poblada
    De hojas y de flores!

    La propuesta de Ana para Alapoesía ofrece un material estructurado alrededor del cuerpo doliente, dicho desde una voz en primera persona con resonancias ontológicas. En sus textos habla un yo anhelante de migrar hacia otras maneras de ser y estar; de la tensión entre el deseo y la realidad surge un lenguaje poético cruzado por la trascendencia.

    Un junte maravilloso

    A nuestras voces invitadas nediante convocatoria, Yarimar Marrero Rodríguez, Kique Cubero García y Ana Marchena se unieron los co animadores de la edición del Tercer Aniversario, los poetas Emanuel Bravo y Ángela María Valentin, junto con Rosa Vanessa Otero, productora. Participaron además, nuestro productor invitado de la temporada anterior, el poeta Iván Collazo, y las escritoras Ana María Fuster y Natalia Ortiz Cotto. Colaboró en la selección la escritora Mirna Estrella Pérez. Niva Milagros de Jesús asistió en la producción, y fue nuestro director técnico Neftalí Arroyo, de Radio UPR.

    Recuerda sintonizarnos cada miércoles a las 3:00 p.m. por el 89.7 y 88.3 FM o streaming por radiouniversidad.pr y demás plataformas.

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  • «La mujer de Job» en Errancia 24 UNAM

    «La mujer de Job» en Errancia 24 UNAM

    La revista Errancia de la Universidad Autónoma de México, número 24 publica una selección del poemario inédito «La mujer de Job», de Rosa Vanessa Otero. La edición, que reúne textos literarios de 31 autores latinoamericanos, es ilustrada por el artista cubano Pedro Pablo Oliva.

    De Pedro Pablo Oliva, en Errancia 24.

    Una mujer anónima lo pierde todo, menos la palabra

    A cada texto le llega, tarde o temprano, su momento de salir a la luz. Algunos tardan más que otros, y no necesriamente llegan a tener formato de libro impreso. Lo importante es eso, salir, cuando sea, a recorrer su camino. La mujer de Job es un trabajo de 2006 que quedó en estado de latencia hasta que, en 2021, se nos presenta la oportunidad de dar unos poemas a la poeta y editora Carmen Vascones para publicarlos en el número 24 de Errancia, Revista de Psicoanálisis, Teoria Crítica y Cultura, gracias a una invitación del amigo poeta puertorriqueño Alberto Martínez Márquez. A ambos, gracias.

    Escribir un poemario monotemático que parte de un texto bíblico (el libro de Job) supone una gran complejidad y dificultad. ¿Cómo se da voz a un personaje anónimo que en el drama original habla solamente una vez? ¿Cómo se asume su escritura hoy, aquí, sin caer en una recreación burda de unos tiempos y un lenguaje que no nos pertenecen? No tengo respuestas para esas preguntas, aparte de los poemas. Cada uno es un intento de dialogar con sinceridad con esa mujer sin nombre, furiosa, que lo ha perdido todo y, contrario a los hombres del relato, y a su hombre, no entretiene su dolor perdiéndose en disquisiciones filosóficas sobre la culpa o la retribución. De un modo extraño, lo que a Job le toma varios discursos descubrir, ella lo ha vivido de antemano y desde adentro (no es él quien llevó en las entrañas a los hijos, desde luego).

    De Pedro Pablo Oliva en Errancia 24.

    …¿Son estos unos poemas religiosos? Tal vez sí, tal vez no. ¿Son una crítica feminista? Podrían serlo, pero no exactamente. Solamente admitiré que mi atracción por el libro está unida a una situación personal muy puntual, en la que el sufrimiento me arrinconó, sin que los mortales a mi alrededor (hombres y mujeres) parecieran comprender que se puede estar desgarrado, y demostrarlo, y aún así, saber y aceptar que el globo terráqueo seguirá en rotación continua; que la vida continuará su curso de manera natural; que no es necesario apresurarse para interpretarle los signos de los tiempos al sufrido, y señalarle monstruos ajenos para solucionar del duelo. En fin, que pretender exorcisar a la persona sufriente a palos disfrazados de piedad es peor que dejarle sola o solo.

    Cuando la mujer anónima esgrime el poder irónico de su palabra: «Maldice a Dios y muérete», que es lo único que su autor le atribuye decir, en esta expresión violenta hay toda una crítica al discurso y la actitud de los personajes masculinos ante el dolor, más que una blasfemia contra YHVH. De esta persuasión están cruzados los textos, que se ocupan de dar valor al sufrimiento, no de resolver el drama de la justicia.

    De Pedro Pablo Oliva en Errancia 24.

    La dureza de esa mujer proscrita me interpela, porque comprendo que en aquel libro que se ocupa del juicio entre el hombre y Dios, quedan sin validar el dolor y la palabra de la hembra. Hembra-madre, hembra-esposa, hembra-hembra, hembra-sujeto histórico, hembra-ser pensante, dialógico. Sé que es este un texto antiguo, probablemente ausente ya de la memoria simbólica de muchos, sobre todo de quienes no conocen la escritura judeo-cristiana; pero me basta saberme interrogada por mis propias ansiedades para interrogarlo desde la poesía, que es una forma de leer.

    De Pedro Pablo Oliva en Errancia 24.

    Sobre el Número 24

    «DEL PSICOANALISIS COMO TRANSMISIÓN
    A UN CIERTO “PSICOANALISIS” CERTIFICADO»

    Este es el título del número de Errancia en el que se publican los poemas, y no puedo imaginar mejor lugar para dejar al personaje hablar, que esta revista mexicana que, en la presentación de su línea editorial declara:

    Pensar-nos duele, ser-nos duele, desear-nos duele, amar-nos duele, crear-nos duele. Ahí donde el sujeto se afirma colocado al servicio de aquello que se le impone hacer, impidiéndole ser, el errante confirma la presencia del ser que establece su causa más allá del mandato de entregarse al deber.

    Si herejía tiene que ver con elección, el errante es un hereje en las veredas de la incompletud.

    (…) Errancia, la palabra inconclusa…, revista virtual de la Universidad Nacional Autónoma de México, con 10 años de hacer caminos y 23 números publicados, es una apuesta editorial cuatrimestral, abierta a los saberes que hacen falta y otras maneras de decir, que descompletan y problematizan los discursos colocados en el lugar de la verdad y de lo verdadero; saberes y escrituras procedentes de los territorios del Psicoanálisis, la Filosofía, la Literatura y la Poesía. 

    Errancia, la palabra inconclusa

    Lee aquí

    La mujer de Job

    Por Rosa Vanessa Otero (Puerto Rico)

    (Selección, Revista Errancia 24)

    Para ver los trabajos literarios de los otros 30 escritores latinoamericanos. incluidos en el número 24, pincha aquí: Caidal. Te recomendamos, igualmente, visitar otras secciones de interés: Litorales y Poliéticas, en las que la palabra en prosa adquiere sonoridad poética aun tratándose de escritos teóricos, ensayísticos y analíticos.

    Sobre el artista

    Pedro Pablo Oliva (Pinar del Río, Cuba, 1949) es graudado de la Escuela Nacional de Arte de Cubanacán, en La Habana (1970). Su obra ha sido expuesta en más de viente exhibiciones individuales y colectivas, incluidas las bienales de La Habana y Venecia. Parte de su obra es custodiada por el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana. Es Profesor Adjunto del instituto Superior de Arte (I.S.A.) en La Habana. Entre sus distinciones figuran: “Maestro de Juventudes” (2007) por la Asociación Hermanos Saíz, la Orden por la Cultura Nacional (1988), el Premio Nacional de Artes Plásticas (2006) y el Premio “La Utilidad de la Virtud”, por la Sociedad Cultural José Martí. En 1991 fue el primer artista vivo en la isla en exhibir en New York después de 1959, y en el año 1993 su obra entró en el circuito de las más importantes casas subastadoras como Christie´s y Sotheby´s. (Información resumida a partir de la página web del artista.)