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  • 25 ene Apalabrar el riesgo: Gnomo

    25 ene Apalabrar el riesgo: Gnomo

    El miércoles 25 de enero de 2023 a las 3:00 p.m. (zona horaria -4) continúa la Mini Feria de Editoriales Emergentes con la participación de Eīrīc Durandal Stormcrow, editor del nuevo sello Gnomo

    Año 3 Vuelo 17 Estreno Miércoles 25 de enero de 2023

    Por Rosa Vanessa Otero @alapoesiaradio

    Clavar la espada

    Literatura de riesgo, así define Eīrīc Durändal Stormcrow la línea editorial que quiere promover y mantener con el sello que fundó en 2020 justo cuando los colegas editores que habían producido sus obras (catorce títulos, para ser exacta) habían claudicado al oficio editorial o a Puerto Rico como lugar de residencia y trabajo tras la vorágine que ha sacudido a este archipiélago antillano por obra de los fenómenos naturales y los fenómenos políticos y económicos de la segunda década del siglo XXI. Puesto a analizar su situación, en lugar de hundirse en el inframundo de la inedición decidió emerger a la superficie y clavar su espada allí donde más duele: el espacio-tiempo preciso de las despedidas y de la jodedumbre individual y colectiva: ese punto ciego de la vida aquí en Borinquen, que de algunas personas arranca una combinación explosiva de fiereza, quijotismo y creatividad, parecida, que no sinónimo, a lo que suele llamarse resistencia.

    «No existe tal cosa como un texto «problemático» o «que no maduró bien». Lo problemático está en la lectura y en el lector y es el lector quien madura, no el texto.»

    Gnomo Literario

    Llegó a hacerse editor, nos dijo fuera del aire, por su «encabronamiento» con las circunstancias antes descritas. En el medio editorial puertorriqueño, donde muchos emprendimientos no resisten la prueba del tiempo ni las vicisitudes de un mercado siempre precario, el riesgo de Gnomo tiene mucho que ver con los riesgos personales que ha asumido su fundador, más que para sobrevivir, para vivir de manera creativa y artística con voluntad evolutiva: formado universitariamente en las artes plásticas, traductor jurídico de profesión y escritor que se ejercita diariamente en la escritura, se autoeducó en las artes del libro para publicar el resto de su obra y la de otros aprovechando lo que ya conocía en materia de diseño e ilustración y su bilingüismo español-inglés. Todas las ediciones de Gnomo son ilustradas y diagramadas por él y muchas de ellas incluyen una traducción de los textos del español al inglés.

    Fricción cuántica, uno de los primeros títulos de Gnomo, es una antología multi autorial dedicada al género de la ciencia ficción, un campo literario en crecimiento en la literatura puertorriqueña del siglo XXI.


    Y despedir el nombre

    Antes de hacerse llamar legalmente por un nombre que remite a tradiciones literarias y mitológicas nor europeas, pero también a los vídeo juegos (algo familiar a quien ha nacido en la década del ochenta), Eïrïc firmaba sus obras con el nombre que le dieron sus padres: David Caleb Acevedo, el cual cargó hasta que quiso poner punto y aparte a una historia que no contaremos aquí porque no nos pertenece ese derecho y porque lo que de él tengamos que saber lo está diciendo mediante sus escritos y a través de la producción de Gnomo, al cual dedicamos la segunda entrega de la Mini Feria de Editoriales Emergentes (Episodio 17 del año 3 de Alapoesía). Escucha aquí WRTU.

    Para acoger otros nombres

    Exquisito cadáver, re edición de un texto pionero en la ciencia ficción autóctona por Rafael Acevedo y el poemario Necrópolis, .por Ana María Fuster Lavín, son algunos de los títulos publicados o en edición por Gnomo.


    La nómina autorial de esta marca editorial incluye a Rafael Acevedo, Ana María Fuster Lavín, Abdiel Echevarría Cabán, Luis Jefté Lacourt, Daniel Torres, Guillermo Rebollo Gil, Joey Pons, Moisés Agosto Rosario, Cindy Jiménez Vera y otros. Los géneros literarios varían entre la narrativa, la memoria y la poesía, con un interés especial por los textos que abordan la ciencia ficción, la fantasía, el terror, el erotismo y lo queer, cuyos elementos de rareza saquen el libro de lo que se consideraría una escritura comercial y mercadeable y lo identifiquen con lo que en música suele llamarse «indie». Los diseños de portada, tan variados como el contenido, hablan también de esa búsqueda por romper el molde, unas veces a través del montaje fotográfico y otras a través del arte plástico.

    La música de nuestra era/The Music of Our Era de Guillermo Rebollo Gil y Restos de lumbre y despedida/Firelight and Farewells de Xavier Valcárcel, entre las publicaciones de poesía de Gnomo.

    Más sobre nuestro invitado

    Eïrïc Durändal Storcrow, puertorriqueño, nació en 1980. Publicó 14 libros bajo el nombre David Caleb Acevedo, entre ellos: Bestiario en nomenclatura binomial (Editorial Aventis) y Empírea o la Saga de la Nueva ciudad (Erizo Editorial), sus memorias de sexo Diario de una puta humilde (Erizo Editorial), el poemario Hustler Rave XXX: Poetry of the Eternal Survivor (Lethe Press), junto a Charlie Vázquez, y su novela el Oneronauta (Boreales). Es Premio Nacional de Cuento 2013 del Instituto de Cultura Puertorriqueña, con su libro ðēsôngbərd. Una muestra de su poesía antes del cambio de nombre aparece en la sección de poesía de 80grados.

    Ya como Eïrïc, sus libros aparecen bajo su el sello. Aquí una selección de sus títulos: Biografía de los planetas tristes. El evangelio del fénix y Skies Blackened. Puedes consultar una muestra de su poesía de esta etapa en Low Fi Ardentía.


    ¿Te gustó esta nota? Siempre hay mucho más en el episodio. Nada sustituye la experiencia de escuchar las voces y las letras que suenan en Alapoesía, tu programa radial de entrevistas literarias y lectura poética experimental, todos los miércoles a las 3:00 p.m. (Zona horaria -4) con Rosa Vanessa Otero, desde Cadena Radio Universidad de Puerto Rico, wrtu.pr, 89.7 FM San Juan y 88.3 FM Mayagüez.


    Advertencia: Alapoesía es un proyecto de periodismo literario independiente y sin fines de lucro. Cadena Radio Universidad de Puerto Rico ni su productora Rosa Vanessa Otero establecen acuerdos comerciales ni pautas publicitarias con sus invitados, ni son responsables por las declaraciones que acerca de sus libros hagan las editoriales o autores que vienen al programa. Si tienes una editorial y no llegaste a tiempo a la convocatoria Mini Feria de Editoriales Emergentes y quieres estar en el programa en futuras ediciones, escríbenos a alapoesiaradio@gmail.com y déjanos una muestra de tu trabajo, con enlaces relevantes para considerar tu participación. Gracias por tu sintonía.

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  • 18 ENE Miniferia Editoriales Emergentes 1: La Criba

    18 ENE Miniferia Editoriales Emergentes 1: La Criba

    Año 3 Vuelo 16 Estreno Miércoles 18 de enero de 2023 3:00 p.m.

    Tal como nos propusimos al cierre del 2022, comenzamos el año dando un vistazo a proyectos editoriales de reciente creación en Puerto Rico para conocer voces y fuentes alternativas de creación y producción literaria. El episodio del 18 de enero de 2023 está dedicado a La Criba. Participan Carlos Garduño (Editor) y el dramaturgo y narrador Carlos Canales, uno de los autores en edición por este sello novel.


    Por: Rosa Vanessa Otero @alapoesia.com


    El sello La Criba fue dundado en 2020 por Carlos Garduño y Nannette Maldonado Ramos.

    Enre México y Puerto Rico surge uno de esos proyectos editoriales que dejan a una pensando en las pasiones que despierta la producción de libros en este país a pesar del cierre de librerías, la pequeñez del volumen de venta y el escaso, por no decir inexistente apoyo institucional al libro puertorriqueño.

    Sin arruinarte la novedad de la conversación que tuvimos con Carlos Garduño, editor de La Criba y colega de Nannette Maldonado Ramos en esta aventura, te cuento que este concepto ha apostado a la edición, diseño y fabricación del libro dentro de un modelo de impresión por pedido (on demand). El sello surge durante los rigores de la pandemia, tiempo en el cual la pareja de mexicano y puertorriqueña se traladan de México al sur de Puerto Rico.

    …Mantenemos el interés en el libro impreso al considerar sus características favorables para la concentración y la lectura, comprendida como una actividad compleja y exigente para la atención de quien la practica, pues el control del texto evita las distracciones implícitas en las coincidencias visuales que el flujo automático del texto líquido genera en las pantallas electrónicas.

    La Criba, en su página web

    El catálogo en desarrollo inicia con la publicación de autores como Juan Carlos Quintero Herencia (De la quedaera), Roberto Net Carlo (Loop), Ada Torres Toro (Absenta dulce), Joe Agront (Antes de que olvide mi nombre), Nellie Bauzá (Bon Voyage) y Rodolfo Lugo Ferrer (Poemario de la noche), entre otros.

    Portadas de La Criba (1).

    A este grupo y a la conversación en Alapoesía se une Carlos Canales, quien tiene en edición con este sello el libro Laberintos laberíntikos de Ciuda Gótica. Bajo este título se reúnen tres textos teatrales que han sido puestos en escena fuera de Puerto Rico, pero no aquí. Con lo cual la edición es una novedad por partida doble, tratándose de un género literario y al mismo tiempo una expresión artística representativa.

    Mira esta entrevista a Carlos Canales, narrador y dramaturgo por Wilkins Román Samot en el Post Antillano.

    Para conocer más sobre La Criba y formar parte de la conversación sobre el estado de la edición de libros puertorriqueños desde la perspectiva de las editoriales emergentes, sintoniza Alapoesía con Rosa Vanessa Otero el miércoles 18 de enero a las 3:00 p,.m desde http://www.radiouniversidad.pr, http://www.wrtu.pr o por el 89.7 FM San Juan y el 88.3 FM Mayagüez.

    Portadas de La Criba (2).


    ¿Eres una editorial, se te pasó la convocatoria y quieres participar en otra temporada?

    Escríbenos a alapoesiaradio@gmail.com.


    Alapoesía es un proyecto de periodismo literario independiente dentro de la radio pública de Cadena Radio Universidad de Puerto Rico. Ni su productora, Rosa Vanessa Otero ni la emisora establecemos compromisos comerciales/publicitarios con los participantes, ni nos responsabilizamos por sus reclamos acerca del contenido que producen. Nos mueve mantener a nuestro público informado sobre quién es quién en el ecosistema editorial puertorriqueño para contribuir a su desarrollo y vitalidad. Si estás publicando buenos libros y entiendes que tu proyecto merece darse a conocer en uno de nuestros episodios, queremos escucharte.
  • En la piel de Antonio Martorell y sus memorias

    En la piel de Antonio Martorell y sus memorias

    Año 3 Vuelo 14 ESTRENO Miércoles 7 de diciembre de 2022
    Diciembre llega con las novedades editoriales del momento. Comenzamos por un rescate literario: la edición conmemorativa de los 30 años de La Piel de la memoria de Antonio Martorell por la Editorial de la Universidad de Puerto Rico. El miércoles 7 de diciembre a las 3:00 p.m. estrena la entrevista a Martorell y presentamos una sesión de lectura producida por Astrid Meléndez (Voz) y Niva Milagros de Jesús (Asistente de Producción). Reproducimos aquí, además, la reseña al libro redactada por Rosa Vanessa Otero para El Nuevo Día.

    Por Rosa Vanessa Otero

    Cuando una casa arde en llamas, hay ojos que solamente pueden ver la destrucción y pies que recordarán, vacilantes, el ruido de las ruinas bajo su pisada. El artista, en cambio, reconocerá en las paredes de su habitación quemada la escritura del fuego; sus pies correrán menos al rescate de lo ardido que al descubrimiento de un nuevo tiempo-espacio creador. Las manos, animadoras del grafito, dirán al pie que no es inerte la ceniza. Así, se le antojará que el humo dibuja con esmero su figura: artista y obra ave fénix, nunca escombro en abandono.

    Podría comenzar de esta manera mis anotaciones para un poema al artista puertorriqueño Antonio Martorell en el que refrasearía sus expresiones sobre la quema en 2006 del que fue su lugar de residencia y taller artístico en el Recinto Universitario de Cayey de la Universidad de Puerto Rico, símbolo unificador del mural que pintó en su casa quemada y de las exhibiciones “Martorell D.F.” (Después del Fuego) en 2007 y  “Martorellísimo” en 2016. Por ahora, prefiero aprovechar la imagen del ave que resurge de sus cenizas para comenzar mi comentario a propósito de la edición conmemorativa de los treinta años de publicación de La piel de la memoria, obra literaria y gráfica con la que Martorell exhibió sus dotes de escritor en 1991 cuando aún residía y creaba en aquella residencia.

    La edición conmemorativa reproduce facsimilarmente la original, a la que se añaden dos prólogos. Foto por Rosa Vanessa Otero

    La obra, una pieza de arte editorial y una crónica autobiográfica, vuelve renovada en 2022,  en  una edición facsimilar preparada por la Editorial de la Universidad de Puerto Rico para una nueva generación lectora que ha visto poquísimos libros como este publicarse en el país en las últimas dos décadas –por no decir ninguno–: 208 páginas de texto recorridas, de tapa a tapa, por un co relato visual-sensorial que es inseparable de la experiencia de lectura de los 53 textos que contiene.

    Hay aquí imbricadas muchas memorias y pieles en una: la memoria-piel de la época juvenil del autor tal como éste la narra textual y visualmente, la memoria-piel de Santurce a mediados del siglo XX –uno de los enclaves urbanos más distintivos al sur-este de San Juan– y la memoria-piel que es la historia editorial del libro, por mencionar algunas de las capas de sentido que pueden encontrarse en este libro.

    Comencemos por levantar la tercera piel-memoria, la del libro, de la que se ocupa la escritora Magali García Ramis en el Prólogo (“De vuelta al paraíso”) y el propio Martorell en una nota de apertura (“Portal de una mirada”). Estos textos ahora preceden el “Prólogo” de la edición original, también de Martorell.

    Magali García Ramis, aquí con Antonio Martorell, fue la presentadora de La piel de la Memoria el domingo 20 de noviembre en el Museo de la UPR en Cayey. Foto por Rosa Vanessa Otero.

    Que sea García Ramis la nueva prologuista porta varios significados. Además de haber compartido ciudad, arte y amistad con el autor, García Ramis forma parte de una generación de escritores boricuas, la del setenta, cuyos trabajos literarios, tanto en el ensayo y la crónica urbana como en la narrativa han incidido en el imaginario apalabrado que de la ciudad sanjuanera –y de sus barrios– hemos heredado las generaciones subsiguientes. Si Ana Lydia Vega es la narradora por excelencia del Río Piedras chancletero y guasón de los 70 y 80; Edgardo Rodríguez Juliá el autor de una ficción histórica de gran aliento sobre los orígenes dieciochescos de la puertorriqueñidad mulata y mestiza a lo largo del estuario de San Juan y desmitificador-remitificador de personalidades culturales del siglo XX; o Luis Rafael Sánchez el gran maromero que le da una vuelta de carnero a la visión que de la vida en las cercanías del Caño Martín Peña habíamos recibido de José Luis González, Magali García Ramis es la más prolífica y entusiasta narradora y cronista urbana del Santurce de clase media y años cincuenta-sesenta con aires de modernidad. Su prólogo sitúa La piel de la memoria dentro del retrato familiar al que por derecho propio pertenece: el de la generación literaria del setenta en general y, en particular, dentro de una forma de escritura literaria híbrida entre la crónica urbana y la memoria, que tuvo un gran auge tanto en Puerto Rico como en Hispanoamérica en los años 80.

    La incorporación de Martorell –el escritor– a la nómina generacional, es un reconocimiento a la cabalidad de su trabajo dual con las palabras: palabrista que hace de las letras figuras de arte y pensador que apalabra como quien dibuja. Cito:

    Apalabrado como pocos en este país, y como casi ningún otro artista plástico, con este libro grande, como los de niños, para ser colocado en la falda de uno, y verde como el limo que el trópico recrea en todo lo guardado, Martorell dejó huella en la historia de memorias de nuestro país cuando lo publicó y nombró La piel de la memoria. (…) Imagen, palabra, boceto, retrato, recuerdo, lugar, espacio, colores en fuga, certezas que regresan vestidas de dudas, es el libro de Las mil y una noches que él leyó en la infancia, en el que uno se pierde y del que uno no quiere salir.

    Magali García Ramis, «De vuelta al paraíso» (Prólogo a La piel de la memoria)

    Conviene recordar, tal como se documenta en el “Prólogo” a la primera edición, que antes de publicar La piel de la memoria su autor ya se había ejercitado en la escritura de columnas para el  suplemento “Puerto Rico Ilustrado” del periódico El Mundo y la sección  “Relevo” del periódico Claridad, por lo que su primer libro como escritor no fue una incursión literaria aislada e inexperta.

    Una mirada dentro del libro. Foto por Rosa Vanessa Otero.

    Levantemos ahora la segunda piel en la que se inscriben estas memorias: la historia de Santurce, que en el siglo XXI sigue mostrando sus peculiares contrastes, sean estos identitarios (comunidades históricas con valores arraigados que se sostienen al margen del llamado desarrollo urbano y desafían la gentrificación planificada por el Estado); arquitectónicos (donde la casona –en ruinas o restaurada– puede coexistir con el edificio de nuevo diseño) o socioeconómicos (barrio de artistas y universitarios, como de criptoempresarios o migrantes indocumentados).

    El autor aporta a la narrativa santurcina, vuelvo a citar a García Ramis:

    Un mundo costero y citadino, cosmopolita a lo antillano, que es otro modo de ser cosmopolita. Es el mundo del Santurce que en los primeros decenios del siglo XX se tejió a sí mismo, como oruga, una crisálida de donde salió mariposa batiendo sus alas de la modernidad, estampadas con diminutas escenas de anuncios de neón, clubes nocturnos, cines y radioemisoras, barras y cafetines, tiendas, colmados y casas de espiritistas, para quedar como mito urbano en la memoria capitalina.

    Magali García Ramis, «De vuelta al paraíso» (Prólogo a La piel de la memoria)
    Detalle, p. 124. Foto por Rosa Vanessa Otero.

    Más al interior, entre palabra e imagen, alcanzamos la primera piel de esta memoria, la del mundo afectivo del autor. Como en el cuerpo humano, es este el tejido más fino y apegado al ser, lo que bulle en la memoria primordial del artista y del hombre: su emotividad, su sicología, su archivo sensorial.  Si a Santurce podemos reconocerlo por su huella arquitectónica e histórica, esto otro que es la narrativa de la experiencia y formación individual no podríamos conocerlo sin la ofrenda del testimonio personal. Con una actitud de amorosa cercanía, la voz narrativa en primera persona plural de “Portal de una mirada”, nos incluye en el relato:

    «Todos guardamos, sin saber, tesoros iluminados o sombríos, gozosos o lastimeros que aguardan un compartir, ansían el abrazo de una lectura, el portal de una mirada. A esa mirada se asoman, tantos años después, estas palabras y las imágenes que las acompañan”

    Antonio Martorell, «Portal de una mirada», en La piel de la memoria
    Detalles, «Kyrie eleison», pp. 119-120. Fotos por Rosa Vanessa Otero.

    En un libro que es arte y verbo unificados, miramos lo que leemos y leemos lo que miramos sin que una lectura se imponga sobre la otra. La alusión de García Ramis a la infancia no es fortuita: los arabescos y laberintos intrincados que forman las líneas y tintas de este libro profusamente ilustrado nos acercan al recuerdo de aquellos garabatos infantiles ininteligibles con los que intentamos por primera vez expresarnos y que en manos del niño Martorell imaginamos garabato lúcido.

    “Mi amor por las letras tomó luego giros aventurados, indirectos y variados acercamientos: la carrera diplomática, las artes plásticas, el teatro, la radio y la televisión, pero siempre en apalabrado viaje como si un texto sonoro, una música letrada marcara mis pasos. Estas memorias son el inevitable aterrizaje en página de una piel tatuada por recuerdos y anticipaciones.”

    Antonio Martorell, «Portal de una mirada», en La piel de la memoria,

    El goce, esa capacidad que algunos pierden en la adultez, la defiende el autor de este libro palabra por palabra, trazo por trazo. añadiendo capas de sentido y forma a las páginas, que comunican en su riqueza la misma multiplicidad que caracteriza su actividad en distintos medios artísticos.

    Pp. 76-77, «El caballo blanco». Foto por Rosa Vanessa Otero.

    La reedición de estas memorias, que fueron escritas hace tres décadas precisamente en aquella casa-taller que fue devastada por un incendio, nos recuerda que una generación literaria que continúa dando frutos y un texto que busca nuevos lectores no son un asunto del pasado; que el Santurce de hoy, ciudad viva en su hibridez, seguirá mutando sin renunciar a algunos de sus rasgos más entrañables; que el pasado juvenil de Antonio Martorell en el siglo XX nos lo devuelve joven eterno en el XXI. 

    Pp. 104-105, «La puerta estrecha». Foto por Rosa Vanessa Otero

    Para terminar por el principio, La piel de la memoria atiza el fuego que nos interroga acerca del chispazo que podríamos llegar a ser si adquiriéramos el poder resucitador del fénix, como decir las artes con que el genio y el ingenio se las arreglan para saltar de entre las llamas y crear algo distinto: otra piel, quizás más lisa y lustrosa en apariencia, que no renuncie a compartir su historia.


    Esta reseña es una versión editada de la publicada en El Nuevo Día el domingo 20 de noviembre de 2022.

    La edición conmemorativa de La Piel de la memoria se presentó el domingo 20 de noviembre de 2022 a las 2:00 de la tarde en el Museo del Recinto Universitario de Cayey, con la participación del autor Antonio Martorell, la escritora Magali García Ramis, prologuista  y Velia Rodríguez, directora de la Editorial de la Universidad de Puerto Rico, organizadora del evento. Información: (787) 250-000 ext. 6581.


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